
Priamo
Buenos dias, oh rey
te levantaste de tu lecho moribundo
has visto tu ciudad devastada
tus hombres asesinados
tus mujeres violadas llorando en los rincones
tus niños con las tripas hacia afuera
y la mirada vacia de la troya ardiente y saqueada.
Ya el enemigo se ha ido.
¿Que queda ya de la imponente Ilion?
¿Donde fluiran ya sus inmaculadas fuentes, teñidas ya del purpura de cerbero y del tinte del aqueron coagulado?
¿Que de la gloria de los jovenes atletas, todos guiados por hector y premiados por helena?
Los viejos ojos del rey
solo vislumbran la matanza
ya el corazon no queda mas en su pecho
el mismo sabe, se dirigira pronto
a su encuentro con Hades y Persefone.
Y aun asi no hay pesar
no pesan sombras negras tras la vision
el rey sigue firme y plantado como una roca
sabe que ni lo dioses pueden detener la mano del destino
y sabe que invariable es
y la conviccion certera ya esta puesta
en la redencion de su pueblo
y la gloria poderosa de los tirios
por los siglos imperedederos
por los siglos de los siglos.