miércoles, 23 de septiembre de 2009

La maldición

Malditos sean todos los que lean esto
malditos sus casas, malditos sus hijos
malditos sus corazones, malditos sus pensamientos...

malditos sean los que conocen lo que es bueno
malditos los que gozan
malditos los que rien
malditos los que aman

malditos sean en el campo
malditos tambien en la urbe
malditos en caminos de vagancia
y tambien en sombras y locuras

Ciegos queden en cavilaciones circulares
sean todos ellos como el barro, como el polvo
sean tambien consumidos por la bala
y tambien quemados por el misil

Sean sus corazones rotos en amargura
la turbacion entre en sus almas
y desaparezca en ellos el encanto

Y diran... ¿Que fue de los dias gloriosos
en que no conociamos pobreza?
porque jirones tendran en la carne
la pus y la sangre mojaran en sus vestidos

Tambien lloraràn ese dìa
querran morir y no podran morir
mientras desfallezcan sus espaldas
bajo el dolor y la peste

Y nunca volveran a ser.

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